Consejos para reorganizar la vida tras el ICTUS

El ictus cerebral llega de forma repentina y sin avisar, trastocando la vida de quien lo padece, pero también de su entorno más cercano. Una vez superado, toca reorganizar la vida tras el ictus, un asunto que no es sencillo. La sensación de estar perdido angustia al afectado, el cual, en muchas ocasiones, no sabe cómo adaptarse a las nuevas circunstancias.

Cuando llega a casa, se encuentra con un entorno físico que le impide la movilidad. Adecuar el hogar a sus nuevas necesidades es el primer paso para la recuperación.

Volver a casa después del ictus

Se ofrecen 5 consejos que pueden orientar al enfermo a volver a casa después del ictus y crear un entorno favorable que ayude a su adaptación, favoreciendo una mayor recuperación de sus capacidades físicas y cognitivas.

1. Proceder a reorganizar tu hogar tras el ictus es un aspecto clave. Es preciso realizar modificaciones en la vivienda, como ajustar los cambios de nivel con rampas. Si existiesen escaleras en la casa, tanto en la entrada como en el interior, el acoplamiento de una silla al pasamanos podría ser una buena solución. En el caso en que no se pueda, se debe adaptar una habitación en la planta baja para que pueda dormir.

2. Intentar eliminar todos los obstáculos que existan en el hogar (cables, alfombras, objetos, etc.) para que, en la medida de lo posible, el paciente pueda trasladarse con mayor facilidad y no se sienta incapacitado en su propia casa.

Si debe trasladarse en silla de ruedas, es conveniente que esta pueda desplazarse por todo el recorrido y realizar los giros sin problemas para entrar en las diferentes estancias. Hay que proporcionarle toda la ayuda técnica que precise.

3. Es importante preparar bien la habitación donde dormirá. Colocar una barra en la cabecera o en el lateral de la cama facilitará que se pueda levantar o acostar, así como que el camino hacia ella esté siempre despejado.

Para sentarse, son recomendables sillas que sean altas, con respaldo y reposabrazos firmes. No son convenientes los sofás demasiado bajos o blandos que imposibiliten que el paciente se pueda poner de pie por sus propios medios.

4. ¿Qué ocurre si el paciente vive en un piso? Es necesario adaptar el entorno en la comunidad de vecinos. Como primer paso, se debe llevar a cabo una evaluación de la comunidad seguida de un asesoramiento por parte de un terapeuta ocupacional sobre las modificaciones pertinentes.

Posteriormente, se solicitará por escrito a la comunidad la necesidad de adecuación de las zonas comunes. Por ejemplo, la instalación de rampas, puertas automáticas, pavimentos antideslizantes o pasamanos en las escaleras.

5. Prestar atención a su entorno social. Esto supone que las personas más cercanas en su día a día se impliquen en los cambios y modificaciones que se hagan en el hogar o en su entorno.

También es muy conveniente hacer que el paciente se distraiga socialmente, fomentar sus relaciones sociales (o que estas no se vean afectadas por sus limitaciones), llevar a cabo una readaptación profesional, animarle y ser siempre optimistas.

Reorganizar tu hogar tras el ictus

La adaptación del espacio físico es fundamental, aunque no se debe olvidar organizarle una rutina para mantenerlo activo. Esta puede consistir en una serie de actividades diarias de trabajo que se basarían en su recuperación.

La vida tras el ictus no es sencilla para quien lo padece. Las secuelas que deja esta enfermedad obstaculizan su vuelta a casa. Los consejos que se han ofrecido son de gran ayuda para que comience la readaptación a su nueva vida. Siempre hay esperanza: la recuperación de un ictus es posible.